Su llamada es importante para nosotros. Por eso la tenemos cuarenta minutos escuchando una versión de piano de una canción que usted odiaba hasta cuando era buena. Su posición en la fila es la número siete. Hace diez minutos era la seis. Hasta las filas virtuales avanzan para atrás.

Luego contesta una grabación que le pide marcar el uno para saber si debe marcar el dos. Luego una persona, que le pregunta su número de cliente, su fecha de nacimiento, el nombre de soltera de su madre y el nombre de su primera mascota, y concluye que su caso lo ve otro departamento, al que va a transferirlo. Y se cae la llamada.

Imagínese si fuera menos importante.